¿Ventajas?

Aparte de ser más agradable a la vista, este acabado se consigue a base de eliminar los arañazos e imperfecciones de la pieza, por lo que una vez finalizado el proceso, será más difícil que se adhieran contaminantes y suciedad. Si hablásemos técnicamente, se podría decir que reducimos la rugosidad media de la superficie a medida que ganamos brillo y una superficie más lisa
En el caso de los moldes, si hablásemos técnicamente, se podría decir que reducimos la rugosidad media de la superficie a medida que ganamos brillo y una superficie más lisa, con lo cual es ideal para moldes de piezas cromadas o transparentes.

¿Desventajas?
Es un acabado que requiere mantenimiento para no perder el brillo, por lo que en zonas muy expuestas o en las que no sea tan imprescindible, un acabado de menor calidad puede traer mayores beneficios. 
 
 
 
El proceso:
 
El pulido espejo es un trabajo metódico y laborioso en el que tenemos que utilizar los abrasivos con los granos necesarios desde más basto a más fino para conseguir uniformidad en la superficie de la pieza.

Una secuencia de granos adecuada podría ser la siguiente: 
comenzar con un grano de 220,
seguir con grano de 320 y el de 400, y acabar con el de 600 que crea condiciones óptimas para el pulido con
pasta de diamante de 6 μm.
 
Si no queremos trabajar de más, primero necesitamos fijarnos en dos cosas: la geometría de la pieza y el estado de su superficie. Sabiendo esto, podremos ahorrarnos algunos granos.

Os aconsejamos seguir la secuencia del siguiente esquema: